¡VENID Y VAMOS TODOS

CON FLORES A MARIA!

 

 

 

 

VENID

No pensemos que, la devoción a María, quedó encorsetada en épocas pasadas. Pueblos y ciudades, montes, hombres y mujeres,  ermitas y catedrales, avenidas y plazas siguen llevando su nombre: MARIA. Vayamos y, lejos de perdernos por otros senderos, manifestemos que Ella sigue siendo esa brújula que nos indica donde y cómo llegar hasta Jesús.

 

 

Y VAMOS

Pongámonos en camino. Como lo hizo Ella. Con el corazón mirando hacia el cielo para encontrarse con la voluntad de Dios, y con los pies, hacia el encuentro del hombre, para que supiera que ya nunca, con Cristo, estaría ya solo. Vamos y, digámosle, que aunque en la memoria le olvidemos, nunca Ella se olvide de nosotros.

 

 

TODOS

Porque, María, desde la cruz se convirtió en Madre de todos los hombres. Desde entonces, el hombre, ya no es huérfano. Siempre tendrá un pecho donde amamantarse y un regazo en donde cobijarse. Todos tenemos un hueco en ese hontanar de dulzura y de fe, de esperanza y de amor que es Santa María. Todos somos invitados; otra cosa es que no de todos exista la respuesta.

 

 

CON FLORES

Porque, María, también tiene su corazón. Y, ese corazón, se deja ganar con el cariño de sus hijos e hijas. Porque, las flores, expresan los quilates del amor de los que nos llamamos cristianos. Porque, las flores, reflejan lo que las palabras son incapaces por sí mismas de transmitir y de gritar.

 

 

A MARIA

No nos dejemos confundir. Mayo es un camino hacia María. Mayo son días con borbotones de Pascua. Con María, la experiencia del Resucitado, se hace más palpable, más creíble, más audible.  En Mayo, no solamente florece el rosal o reverdece el valle. También, las entrañas de los cristianos, brotan espontáneamente en un mismo grito de reconocimiento a la Madre de Dios

 

 

A PORFIA

¿Quién podrá más? ¿Quién ganará? ¿La pereza o la oración? ¿La contemplación o el ruido? ¿La respuesta o la lejanía? ¿Las flores o los abrojos? ¿María o la seducción que nos invade?

¡A porfía! ¡Todo por Jesús, con María!

 

J.L.