LA NAVIDAD

DE SAN FRANCISCO JAVIER

(V Centenario de su nacimiento)

 

 

NAVIDAD ES DIOS EN LA SOLEDAD

San Francisco Javier, en el silencio de la noche, se agarró al Dios de la cruz. Sus últimas horas fueron un “Dios conmigo”.

NAVIDAD ES EL INTENTO DE DIOS DE GANARSE AL MUNDO, CON JESUS

San Francisco Javier, hizo de Jesucristo, el centro y la razón de su vida. Todo lo estimó en nada comparado con lo que encontró.

NAVIDAD ES HACERSE PEQUEÑO

San Francisco Javier, aún siendo grande, olvidó sus anhelos de grandeza ante la voz de Dios que le llamaba.

NAVIDAD ES DIOS REBAJADO

San Francisco Javier, aún acariciando la riqueza de su familia, comprobó como todo ello se vino abajo, por diversas circunstancias.

NAVIDAD ES LA SANTIDAD DE DIOS EN EL HOMBRE

San Francisco Javier, dejándose tocar por Dios, descubrió que la mayor gloria era precisamente cumplir la voluntad del Padre

NAVIDAD ES ACORTAR DISTANCIAS ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

San Francisco Javier, con muy pocos medios, consiguió que numerosas naciones se uniesen a Dios por el Bautismo.

NAVIDAD ES ORAR ANTE DIOS HUMANADO

San Francisco Javier, después del trabajo agotador  de cada día, caía de rodillas delante del Señor. En El, estaba su secreto, su tesoro y su fuerza.

NAVIDAD ES LA AMABILIDAD DE DIOS EN UN NIÑO

San Francisco Javier, por su afabilidad, supo ganar para Dios abundancia de hombres y de mujeres que conocieron su auténtico rostro: EL AMOR. "Hágase amar y así logrará influir en ellos. Si emplea la amabilidad y el buen trato verá que consigue efectos admirables" escribía a uno de sus compañeros

NAVIDAD ES DIOS ACERCÁNDOSE AL HOMBRE

San Francisco Javier, aprendió esa gran lección divina: quiso asemejarse en todo a la pobre gente que le escuchaba.

NAVIDAD ES DIOS EN MEDIO DEL SUFRIMIENTO HUMANO

San Francisco Javier, aún en medio de dificultades, supo ver, sentir y agradecer  los consuelos que Dios constantemente le enviaba: ¡Basta, Señor, basta!

NAVIDAD ES DIOS QUE SE HACE HOMBRE

San Francisco Javier, en su afán de evangelizar, quiso hacerse todo a todos sin renunciar a lo más esencial: el evangelio.

NAVIDAD ES ALLANAR LOS CAMINOS PARA QUE DIOS VENGA

San Francisco Javier, fue un auténtico roturador de senderos y de calzadas, de montes y de valles, de corazones y de vidas. Un sólo deseo albergaba tanto desvelo: que Cristo fuese conocido.

NAVIDAD ES EL ROSTRO DE UN DIOS QUE ES AMOR

San Francisco Javier, porque creyó y esperó en Jesucristo, supo proponer con convencimiento lo que la Navidad debe de ser para todos nosotros: EL AMOR A DIOS ES CAPAZ DE CUALQUIER LOCURA.

 

Javier Leoz

Navidad 2005