San Francisco Javier

(7 abril 1506 – 3 diciembre 1552)

Breve biografía

 

 

 

Francisco de Javier

 

Hijo de Juan de Jaso y de María Azpilcueta. Era el pequeño de cinco hermanos. Francisco nació en el castillo de Javier (Navarra). Es conocida la devoción de su madre a Santa María de Xabier, devoción que inculcó a su pequeño hijo, lo mismo que al Cristo que se venera en la capilla del Castillo.

 

Un joven estudiante

 

A los 18 años -1524- se decide ir a estudiar a París. Estudió Latín, Letras humanas y Artes. Era un buen estudiante que soñaba en escalar puestos honoríficos por medio de las Letras.

Estudió en el Colegio Mayor Santa Bárbara donde compartió la habitación con Pedro Fabro y más tarde con Ignacio de Loyola. En 1529 aprobó el examen de Bachiller en Artes. Ese mismo año muere su madre. Javier tenía 23 años. Al año siguiente consigue la Licenciatura. En adelante se podía llamar Maestro Francisco. Durante tres años fue profesor de Filosofía en el colegio de Beauvois, y mientras tanto estudió Teología.

 

Era un gran deportista y un joven divertido. Poco a poco Ignacio de Loyola le fue conquistando y le introdujo en el círculo de sus amigos. Continuamente le repetía la frase del Evangelio: “Javier ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si al final pierdes tu alma?” Su conversión fue muy sonada.

 

El 15 de agosto de 1534, a los 28 años, hace sus votos con los primeros compañeros, en Montmatre. En septiembre se retira a hacer los Ejercicios Espirituales, y termina sus estudios de Teología. Él y sus ocho compañeros llegaron a Venecia en 1537, donde les esperaba Ignacio de Loyola. Tenían la intención de embarcarse para Tierra Santa. La guerra con Turquía impidió que la salida de las naves que iban a Tierra Santa. Optaron por trabajar con los enfermos en los hospitales de Venecia. Después organizaron una peregrinación a Roma donde se pusieron a  disposición del Papa. El Papa los recibió y les otorgó el permiso para ordenarse sacerdotes y peregrinar a Jerusalén. El 24 de junio de ese mismo año Javier fue ordenado sacerdote en Venecia.

 

Los dos años siguientes (1538-1540) fueron  decisivos. Querían trabajar en la Iglesia y dedicarse a ayudar a la gente. Lo querían hacer como grupo al estilo de las órdenes religiosas, pero con más agilidad, para poder estar donde hicieran más falta. El 27 de septiembre de 1540, el Papa Pablo III aprobó la naciente Compañía de Jesús, en la que Javier tuvo una parte muy importante. Ignacio de Loyola fue nombrado Padre General. Francisco fue el primer secretario y mano derecha de San Ignacio.

 

 

Vocación misionera

El embajador de Portugal, Pedro de Mascareñas, pidió al Papa que enviara misioneros a Oriente. Fueron elegidos Simón Rodríguez y Nicolás Alonso de Bobadilla. Pero antes de iniciar el viaje, Bobadilla enfermó gravemente y a última hora se determinó que fuera Javier. Así surgió la vocación misionera de Javier.

El 7 de abril de 1541, el mismo día en que Javier cumplía 35 años, partía la nave desde Lisboa rumbo a la India.

 

El viaje fue largo y accidentado. A finales de agosto llegaron a Mozambique, donde permanecieron seis meses por causa del monzón. Javier se dedicó fundamentalmente a cuidar enfermos. El 6 de mayo de 1542 Javier llegó a Goa, capital de la India portuguesa.

 

Diez años de trabajos misioneros (1542-1552

 

La India (1542-45). Trabaja en la costa de Pesquería con los Paravas, pescadores de perlas. Es mediador en la guerra con los Badagas. Viaja a Comorín, Travancor… Ceilán, y la costa Este de la India. De abril a agosto de 1545 delibera muy despacio en Santo Torné, donde está la tumba del apóstol Santo Tomás, y decide viajar más al Oriente todavía, a Malaca y a las islas Molucas, en Indonesia, donde estará dos años (1545-1547) recorriendo varias islas: Amboino, Ternate, Moro...

 

Japón (1548-1551). Vuelve a la base, en Goa, donde está año y medio, y prepara su viaje al Japón, donde estará tres años. Recorre varias ciudades: Kagoshima, Yamaguchi, Miyako, Kyoto... en medio de grandes dificultades de lengua, política, clima, etc.

 

Hacia China (1552). Vuelve de nuevo a Goa, donde tiene dos meses de intensísimo trabajo. Había sido nombrado Provincial de la India.

Escribe muchas cartas y soluciona graves problemas, pues faltaban misioneros y eran muchas las conversiones. A pesar de las necesidades concretas de la India, piensa que es fundamental abrirse a la China. Era como ir al corazón de Asia.

 

El 21 de julio de 1552 llega a Singapur, y poco después arriba a la isla de Sancián, a 30 leguas de las costas de China y de la ciudad de Cantón. Surgieron muchas dificul­tades, la gente que le acompañaba se fue marchando. Ja­vier quedó solo y enfermo con su criado indio y el chino An­tonio.

 

El día 3 de diciembre de 1552, Francisco de Javier moría en Sancián, a las puertas de China. Su único acompañante y testigo, Antonio, los cuenta así: “El día 21 de noviembre se desvaneció cuando celebraba la misa. El día 1 de diciembre recobró el conocimiento y se le oía repetir: “Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí”. “Oh Virgen, Madre de Dios, acordaos de mí”. En la madrugada del 3 de diciembre, con el Crucifijo entre sus manos y con el nombre de Jesús en su boca, dio su alma y espíritu en las manos de su Creador”. Tenía 46 años.

 

Glorificación de San Francisco Javier.

 

Dos años después su cuerpo es trasladado a Goa. El 12 de marzo de 1622 fue canonizado por el Papa Gregorio XV. Ese mismo año la Diputación del Reino de Navarra lo juró como patrono; las Cortes ratificaron el juramento el 1624. En 1657, por decisión pontificia, San Fermín y San Francisco Javier fueron nombrados copatronos del Reino de Navarra. En 1927 el Papa Pío XI lo nombró, junto con Santa Teresa del Niño Jesús, patrono de las misiones.

 

   

 

 (Texto aportado por D. Javier Vesperinas)